Más allá del límite

Bachillerato Internacional para newbies

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UN POCO DE HISTORIA

La primera vez que oí hablar del Bachillerato Internacional (BI) tenía unos 25 años. Estaba en clase de alemán y en la presentación de los alumnos, un par de micos decían, en buenísimo alemán, que acababan de empezar el BI. «¡Vaya! -pensé para mí- ¡qué nivel! Si hablan así alemán a ese edad , ese programa debe de ser para niños superdotados» (alumnos con altas capacidades , diría ahora que estoy metido en la educación).

Por casualidades de la vida, tres años más tarde empecé a trabajar en uno de los colegios españoles que más años lleva impartiendo el BI. Enseguida entendí, que lejos de ser un programa exclusivo, se trataba de una iniciativa de varios colegios con origen en Suiza que pretendía extender una serie de principios pedagógicos y objetivos a centros de otros países, de forma que el programa fuera el mismo en los distintos países y centros. Por tanto, se trataba de incluir al máximo número de centros en el mundo.

El primer programa del BI se implantó en 1968 y afectaba a los dos años de Bachillerato. Este programa se denomina Programa Diploma (PD). Más tarde, se crearon otros programas para edades más tempranas: el Programa de Años Intermedios (PAI, 1994) y el Programa de Escuela Primaria (PEP, 1997). El último en incorporarse fue el POP (Programa de Orientación Profesional). Es importante distinguir la Organización del Bachillerato Internacional (OBI), que a pesar de su nombre se refiere a todos los programas en global, del programa específico diseñado para el Bachillerato, que como hemos dicho se llama Programa Diploma (PD).

ALGUNAS IDEAS QUE DEBEMOS DESTERRAR

Aunque todos los programas del BI son interesantes, en esta entrada me voy a centrar en el PD, es decir, en el programa destinado a los alumnos de bachillerato. En primer lugar, voy a intentar aclarar algunas de las ideas erróneas que existen en torno a él.

Demontando mitos (Fuente)

Idea errónea 1: es un programa de excelencia

Como ya he comentado, la idea del OBI no es que el PD sea un programa exclusivo. De hecho, pueden llevarlo a cabo aproximadamente el mismo perfil de alumnos que pueden hacer el Bachillerato Nacional (BN) en España.

Una cosa sí es cierta. En España, muchos de los centros que han implantado hasta ahora el PD lo han hecho mediante un bachillerato integrado (o bachillerato doble): es decir, los alumnos completan tanto el PD como el BN, lo que supone una mayor carga de trabajo. Esta carga del trabajo no es el doble, puesto que muchos contenidos coinciden en ambos bachilleratos, pero sí que requiere una implicación adicional por parte del alumnado. Por tanto, si lo que el centro plantea es un Bachillerato Integrado, sí que puede decirse que solo sería aconsejable para alumnos que tengan una cierta responsabilidad de cara a su propio aprendizaje.

Idea errónea 2: es un programa más difícil que el BN

Es evidente que aquellos alumnos que tengan que hacer el Bachillerato Integrado lo tendrán más difícil, puesto que están haciendo dos bachilleratos a la vez (el PD y el BN). Sin embargo, el PD no es de por sí más complicado que el BN. De hecho, yo diría que la cantidad de contenido que se debe conocer es a veces menor (por lo menos, en lo que respecta a la asignatura que yo conozco, Matemáticas). Sin embargo, sí que exige un mayor entendimiento a nivel conceptual y, en general, un mayor porcentaje de trabajos prácticos (prácticas de laboratorio, ensayos, etc.). La naturaleza del PD es diferente a la del BN y por tanto, habrá alumnos que se adapten mejor a esta forma filosofía y para los que el PD suponga una experiencia educativa mucho más rica que el BN y, por tanto, se le haga menos difícil que éste.

Idea errónea 3: es sólo para gente con dinero, para la élite

¿Implantarán en Élite el BI la siguiente temporada? (Fuente)

Hoy en día, el PD se imparte en alrededor de 4800 centros en 153 países. En España, está implantado en 31 centros públicos y 81 centros privados. Por tanto, es más que posible estudiar el PD en un centro público. Se prevé (y yo así lo espero) que el PD se extienda en los próximos años a más centros y cada vez son más los centros públicos que están mostrando interés en implantar el programa.

Idea errónea 4: es sólo para quienes quieren estudiar fuera

Es cierto que la mayoría de las universidades extranjeras tienen reconocido el PD del BI y establecen sus criterios de admisión para los alumnos que lo hayan estudiado, lo que facilita enormemente el proceso de solicitud. Así pues, si un alumno tiene la idea de estudiar fuera, creo que la decisión de estudiar el PD es claramente ventajosa.

Sin embargo, ¿quiere eso decir que si un alumno va a estudiar en España no debería estudiar el PD? Para nada. De hecho, la UNED ya tiene reconocida una tabla de equivalencias para los alumnos del PD que permite que estos puedan acceder a la universidad española sin necesidad de hacer la EvAU. Aquellos que estudian un Programa Integrado tienen la ventaja de que pueden quedarse con la mejor nota de acceso que tengan, la del BN y la del PD.

DIFERENCIAS FUNDAMENTALES

Una vez desterradas las tres ideas erróneas, a continuación, voy a explicar las diferencias fundamentales entre ambos programas:

Más conceptual, menos memorístico

Basándome en las percepciones de los propios alumnos, el PD es mucho más conceptual y menos memorístico que el BN. El objetivo es que, al acabar el programa, el alumno sea capaz de llevar a cabo tareas cognitivas de nivel superior: no se trata solo de recordar y comprender (que es el nivel en el que se quedan en muchas asignaturas del BN), sino que también deben aplicar, analizar, evaluar e incluso crear.

Los conceptos, eje central del IB (Fuente)

Cualquiera de los que lea esta entrada y se haya examinado de la PAU sabe cuánta memorización está implicada en la preparación de esta prueba, así que ni siquiera voy a dedicar tiempo a buscar ejemplos de ello. Sobre cómo se evalúa el PD, lo voy a abordar más tarde en esta entrada, la evaluación es mucho más variada que la correspondiente del BN. Se valoran grabaciones de audio, presentaciones, ensayos, prácticas de laboratorio, trabajos de investigación/exploración, exámenes de comprensión auditiva, carpetas de trabajos y una monografía.

Monografía

La Monografía es uno de los tres elementos más característicos del PD. ¿Y qué es? Consiste en un trabajo de investigación pormenorizado sobre un tema elegido por el alumno en una de las asignaturas del programa. Tiene el apoyo de un profesor supervisor asignado. El factor clave es que tanto la asignatura como el tema los elige el alumno, por lo que en general están motivados y es un trabajo que hacen con gusto.

Algunas monografías interesantes:

Teoría del Conocimiento

El segundo elemento característico es la asignatura de Teoría del Conocimiento (TdC). Se trata de una asignatura en la que los alumnos reflexionan sobre «cómo sabemos lo que sabemos». Los alumnos tienen que escribir un ensayo para TdC en el que se ahonde sobre temas relacionados con ello: un ejemplo para un ensayo de TdC sería «Las preguntas neutras no existen. Analice esta afirmación». Además, todas las asignaturas incluyen componentes de reflexión sobre cómo se accede al conocimiento.

En Matemáticas, por ejemplo, posibles conexiones con TdC serían:

Como se ve, estos dos elementos (TdC y Monografía) permiten que la enseñanza de este programa fomenten el desarrollo de las habilidades cognitivas de orden superior.

CAS (Creatividad, Acción, Servicio)

El tercer elemento distintivo, quizá el que más, es el componente CAS. Se trata de que el alumno lleve a cabo un proyecto más allá de lo meramente académico y que es condición sine qua non para la obtención del diploma. Además, deben acumular una serie de experiencias CAS. Ejemplos de proyectos CAS son: impartir clases de piano para compañeros, organizar una recaudación de fondos/comida (banco de alimentos)

Personalmente, creo que este componente es la estrella del PD, en el sentido de que «anima» al alumno a meterse en proyectos que de otra manera quizá no llevaría a cabo, por pura comodidad, pero que se lanza a hacer gracias a que está reconocido en el programa.

Evaluación del IB

¿Y cómo se evalúa el PD? El programa consta de 6 asignaturas, cada una de ellas sobre 7 puntos, lo que suma 42 puntos. A estos se les suman hasta 3 puntos por los ensayos de TdC y la Monografía. Por tanto, el máximo que se puede conseguir son 45 puntos. El aprobado se obtiene con 24 puntos, siempre y cuando no se den algunas condiciones de exclusión (que buscan básicamente que los puntos estén mínimamente distribuidos entre las asignaturas). En general, como he comentado al principio, obtener un aprobado es muy factible, pero solo aquellos que hayan adquirido un aprendizaje profundo podrán acceder a las máximas calificaciones.

En cada asignatura, hay un porcentaje de la nota que viene determinado por un examen acumulativo al final de los dos años y otro porcentaje que corresponde a otras tareas de naturaleza variada. En matemáticas, por ejemplo, un 80% corresponde al examen final y un 20% a una exploración matemática elegida por el alumno (hablaré más sobre esto en la siguiente entrada).

TODO ESTO ESTÁ MUY BIEN, PERO ¿MERECE LA PENA METERSE EN EL PD?

Y, ¿qué decisión tomamos ahora?

Esta es la pregunta del millón. Pienso que en la decisión intervienen una serie de factores que impiden dar una respuesta clara: ¿se plantea un DP puro o un Programa Integrado?, ¿qué tipo de experiencia educativa creo que es mejor?, ¿voy a estudiar en el extranjero?, ¿cuánto de ello está financiado por el centro y cuánto voy a tener que pagar yo?, ¿qué carrera quiero estudiar? Yo, en lugar de responder a esta pregunta, voy a responder a esta otra: ¿es la experiencia educativa de un alumno del PD más rica que la de un alumno del BN? Para mí, sin ninguna duda. El PD ofrece muchas posibilidades para que los dos años de bachillerato sean una experiencia de aprendizaje mucho más útil, relevante, amplia y gratificante que el bachillerato que hoy día, tristemente, nos ofrece nuestro país.

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